Granjas verticales urbanas, una nueva forma de construir

Editorial Construir

Hace miles de años el Ser Humano ha proyectado jardines verticales que buscaron densificar la producción de alimentos vegetales para su consumo diario. Conforme la humanidad fue forjando el concepto de urbanismo compacto se fueron desarrollando las mejores formas para simplificar su adquisición segura y constante.

Por: Msc. Arq. Edgar Quirós Porras, especializado en paisajismo 

Las nuevas tendencias conceptuales de diseño para una ciudad sostenible proyectan una serie de “granjas urbanas” dentro de ellas; edificaciones especializadas en la siembra y cosecha de diversos vegetales y tubérculos básicos para la alimentación cotidiana. Estos espacios son diseñados con altos estándares de tecnología en agricultura, pero sin dejar de lado aspectos estructurales y paisajísticos que se mimetizan con cada entorno en el cual serán proyectados; dependerán de la ubicación geográfica, los cambios climáticos y la influencia socio-económica de cada ciudad.

El aspecto logístico es de suma importancia para lograr un funcionamiento óptimo, ya que entre  las múltiples ventajas que ofrece, está la reducción de maquinaria agrícola pesada, transporte en camiones a las ciudades y con el sistema hidropónico se minimiza la utilización de sustratos como tierra; gran parte del agua se reutiliza sin necesidad de agregar pesticidas, mejorando así la calidad de productos que el ser humano consume, adquiriéndolos con pocos minutos de ser cosechados.

La diversidad de cultivos y el manejo de plagas es otro aspecto relevante, ya que el control interno del ambiente permite un incremento de la luz y manejo de humedad ideal, permitiendo cultivar un sinfín de especies que en muchas latitudes es muy costoso producirlas.

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La intención funcional de la edificación radica en la incorporación de niveles mixtos de siembra con bandas o sectores que se alimentan con luz solar directa, pero depende también en cierto porcentaje de luz artificial, con un sistema que simula condiciones de temperatura e intensidad para el óptimo desempeño de las plántulas a desarrollar.

El sistema de riego puede ser variado, pero consta principalmente de rociadores que aplican abono foliar y radicular, con los debidos nutrientes para cada etapa de crecimiento que fortalecen las deficiencias que el clima en algunos casos genera.

El sustrato de crecimiento varía según el caso, pudiendo ser agua o elementos como piedras volcánicas, carbón mineral o fibras naturales como el coco, reduciendo la necesidad de utilizar tierra, ya que ésta puede contener bacterias y hongos que son perjudiciales.

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Un reto importante es la adquisición de monóxido de carbono (CO²) para el correcto sustento de las plantas en su proceso básico de fotosíntesis, por lo cual es fundamental una serie de ductos filtrados que lo obtengan del medio ambiente circundante, ya sea por la respiración humana en espacios cerrados como oficinas o espacios abiertos altamente transitados.

A nivel mundial ya existen casos de edificaciones pioneras con este propósito como el Sky Green Farms en Singapour, el cual genera una cantidad aproximada de 500 kg de verduras diarios, siendo un mercado abierto para la alta de manda de insumos vegetales frescos.

Existen proyecciones que para el 2050 un 60% de la población mundial vivirá en las ciudades y un 40% de los alimentos demandados se pueden cultivar dentro de ellas, el aprovechamiento de los espacios es óptimo y la forma de educación de las personas es fundamental, ya que parte de lo que se consume podría ser cultivado por el ciudadano común convirtiéndose en una actividad lúdica y que mejora el sistema de alimentación saludable para nuestros ciudadanos.

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