Espacios confortables y seguros para todos

Diego Levinson, arquitecto y director editorial de la revista Domus América Central y el Caribe

Todos los países poseen normas, reglamentos de construcción y leyes que regulan las edificaciones, tanto en su estructura principal y cerramientos, como en sus acabados, condiciones de habitabilidad y accesibilidad. Implementar dichas regulaciones no debería ser una obligación impuesta, sino una cuestión de sentido común implícita en cada nuevo proyecto arquitectónico desde su génesis.

Se puede enumerar una larga lista de barreras arquitectónicas en los edificios que frecuentan a diario y que la cotidianeidad invisibiliza. Usualmente se hace énfasis en detalles obvios que constituyen un obstáculo, pero no se consideran todos los aspectos que pueden hacer que un espacio se adapte a todos los usuarios.

Es indispensable tomar importantes decisiones a la hora de diseñar un espacio. Desde la facilidad para ingresar, hasta la facilidad para hacer uso de todas las instalaciones que dependerán de la elección de los acabados ideales, como así también las aberturas, muebles y equipos.

Además: Movilidad urbana: Un problema compartido por la región

De nada sirve considerar la mayoría de los aspectos a tener en cuenta en el diseño, si los usuarios no pueden ingresar por sus propios medios al recinto.

Las puertas deben no solo respetar los anchos libres mínimos para un acceso para personas que utilizan sillas de ruedas o cualquier otro equipo para movilizarse, sino que deben abrirse según las rutas de evacuación previstas en el inmueble. En cuando a las medidas mínimas, salvando las diferencias entre los distintos países, se recomienda 1,20 metros en edificios públicos y 1 metro en viviendas. El ángulo de apertura mínimo será de 90° y las manijas o herrajes de accionamiento sencillo, se deben instalar a una altura promedio de 90cm.

Generalmente estas puertas abrirán hacia afuera, no solo para facilitar el escape, sino para poder ingresar libremente con una silla de ruedas una vez dentro del local. Algo muy importante a tener en cuenta al diseñar accesos, es la necesidad de contar con un espacio libre de 1,20 metros antes y después de la puerta.  

También: Los problemas que poseen algunos países de la región en materia de movilidad

Una vez dentro del edificio, hay que considerar la libre y cómoda circulación por los pasillos. Estos deben tener un ancho mínimo de 0,90 metros; sin embargo, al igual que las puertas se recomienda 1,20 metros de ancho en edificios públicos.

La longitud de los mismos determinará la necesidad de generar, cada 10 metros aproximadamente, una área de 1,50 metros de diámetro para maniobrar o girar para retornar.

Un detalle importante referente a la decoración de las circulaciones es la obligación de dejar el pasillo libre de obstáculos. No es correcto colocar mesas ni ningún tipo de muebles en el ancho considerado útil y, además, los objetos salientes de las paredes no deben estar a menos de 2,20 metros de altura, para evitar golpear a quienes no puedan verlos.

Esto le puede interesar: ¿Cómo mejoraría la movilidad urbana en Costa Rica?

Los acabados estéticos y decorativos de estos espacios también pueden ayudar a mejorar el uso y la accesibilidad de los edificios. Las texturas en los pisos y colores en las paredes pueden facilitar la ubicación de los usuarios o la comprensión de un recorrido o uso específico.

Existen rodapiés y piezas de piso con texturas especiales que guían a las personas no videntes o evitan que las personas en sillas de ruedas o muletas se golpeen con paredes o salientes.

Los pisos, además de poseer características antideslizantes, independientemente de su material, deben ofrecer una superficie libre de imperfecciones que pongan en peligro la seguridad de los usuarios. Las alfombras, por ejemplo, deben estar perfectamente pegadas al piso, para que no se produzcan pliegues que puedan generar caídas y accidentes.

La correcta iluminación hará que cada ambiente pueda aprovecharse correctamente. Proporcionar luz general y pareja en circulaciones y grandes áreas, es la mejor manera de lograr que todas las actividades se realicen de manera segura y eficiente. Las zonas de trabajo contarán con iluminación puntual y específica para el tipo de labores a realizar, respetando las especificaciones de intensidad, color y temperatura de luz.

Vea además: ¿Por qué Costa Rica tiene problemas en materia de movilidad urbana?

Los baños constituyen el foco de atención cuando analizamos una obra desde el punto de vista de la accesibilidad universal. Sus dimensiones, revestimientos y accesorios deben ser seleccionados cuidadosamente. Para facilitar dicho movimiento y evitar que una persona accidentada bloquee el acceso al baño, las puertas se tienen que abrir hacia afuera. Es necesario agregar barras de sujeción en las duchas y al lado del inodoro. Este último no debe superar los 50 centímetros de altura. Los lavamanos recomendados no poseen pedestal ni muebles por debajo.

La selección de los acabados correctos, debe ir acompañada de la inclusión de mobiliario adecuado. Las camas y muebles de almacenamiento tienen que estar separados del suelo 20 centímetros como mínimo para lograr un acercamiento adecuado. Los estantes, toma corrientes y electrodomésticos se tienen que ubicar a no más de 1,20 metros de altura.

En cuanto a las circulaciones verticales, las rampas tienen que respetar los mismos acabados de pasillos y circulaciones y las pendientes mínimas recomendadas por la legislación. Entre 8 y 12 % dependiendo de su longitud, agregan descansos horizontales (de 1,50m x 1,50m, como mínimo) cada 8 metros de tramo.

También: Los problemas que tiene El Salvador en materia de movilidad urbana

Incluso las escaleras, que podríamos considerar de uso exclusivo para personas que no poseen discapacidades, deben tener detalles de diseño para garantizar la accesibilidad con seguridad. Los peldaños deben ser de 1,20 metros de ancho como mínimo y tener una proporción constante de no menos de 0,18 metros de contrahuella y 0,28 de huella. La superficie debe ser antideslizante y cambiar de textura al inicio y al final de cada tramo. En las barandas es obligación incorporar una línea extra de pasamanos a una altura de 65 o 75 cm.

La accesibilidad universal no es un concepto poco relevante en la tarea de cualquier diseñador, ya sea arquitecto, diseñador interno o industrial.Tampoco una imposición legal. Diseñar espacios y objetos inclusivos es una obligación que trasciende las labores profesionales. Es la única manera de diseñar.

 

Este artículo está clasificado como: ,

Comentarios

Para poder comentar debe iniciar su sesión:

INGRESAR