Edificio del AMM en Guatemala destinado para operar en condiciones críticas

Luis Fernando Arevalo

La nueva sede del Administrador del Mercado Mayorista (AMM), puede continuar operando con independencia de recursos básicos por hasta 30 días luego de un desastre natural.

El gigante de acero fue construido en al bulevar Los Próceres, Zona 10 de la Ciudad de Guatemala. Sobre sale su diseño atípico y sus grandes ventanales color azul. El 90% de su terraza se encuentra cubierta por paneles fotovoltaicos que lo alimentan de energía eléctrica.

La construcción estuvo a cargo de Qualicons, quienes fueron los ganadores del proceso de licitación en donde participaron cuatro constructoras más. El diseño arquitectónico lo desarrollo Studio Domus y el diseño estructural estuvo bajo la dirección del Ing. Héctor Monzón de Sismoconsult.

Además: ¿Por qué Guatemala no construye rascacielos?

En total, se trata de una obra de nueve niveles; tres de parqueos en la parte inferior y seis superiores destinados para oficinas. El área de construcción abarca 9.900 m2 y se tomaron en cuenta diferentes aspectos de sostenibilidad para hacer del proyecto un edificio verde.

El AMM se encarga de monitorear y realizar despachos en la red de energía nacional, verificando la participación de todos los sectores en tiempo real, de ahí nace la necesidad de que su sede se ubique en una infraestructura que sea capaz de operar los 365 días del año y las 24 horas del día, aún así en condiciones críticas.

El director de nuevos proyectos de Qualicons, Vicente Jo, detalló que el edificio cuenta con un sistema  BMS, “es un edificio inteligente, el sistema monitorea la calidad del aire que respiramos, la temperatura ambiente, el control lumínico, la cantidad de energía que aportan los paneles solares, es un cerebro que hace realmente inteligente al proyecto”.

También: Quo: un proyecto disruptivo en la ciudad de Guatemala

Su construcción inició desde el año 2016 y duró alrededor de 20 meses, en la misma participaron diferentes especialistas y ese fue uno de los principales retos. “Coordinar y administrar más de 15 subcontratos de especialidades”, resaltó Jo. La inversión total en este proyecto constructivo, según las autoridades del AMM fue de US$16,2 millones.

Edificio de misión crítica

Para no afectar el funcionamiento de todo el sistema de energía del país, el AMM debe continuar operando luego de un siniestro, lo cual también se convirtió en uno de los retos principales del proyecto, un edificio de misión crítica, el cual fue superado por medio de una serie de sistemas.

Los paneles fotovoltaicos, grandes acumuladores de agua potable y diferentes sistemas que hacen al edificio una obra eficiente, le permiten por medio de diferentes sistemas integrados continuar operando por hasta 30 días después de un desastre natural.

Lea: Avanza proyecto de infraestructura vial de US$80 millones en Guatemala

“Tenemos independencia de recursos por alrededor de 30 días en lo que se solucionan los inconvenientes. Operamos con nuestra propia energía, agua potable y otros recursos”, resaltó el presidente del AMM, Edgar Navarro.

Esto se logró por medio de implementar un esquema de ingeniería crítica para la concepción y edificación del proyecto.

Este artículo está clasificado como: , , , , , ,

Comentarios

Para poder comentar debe iniciar su sesión:

INGRESAR